10 Febrer 2017

Per José Herrero

Ola, me llamo Cilio Basilio y soy un cilio del epitelio respiratorio

Ola, me llamo Cilio Basilio y soy un cilio del epitelio respiratorio.

Hoy os quiero hablar de mi barrio, el #EpitelioEstratificadoCiliado, y de lo que se cuece allí, que no es más que moco, y no es poco!
El nuestro es un barrio obrero y muy trabajador. Allí vivimos los Cilios, somo pequeños tentáculos que con nuestro movimiento, tipo ‘danza del vientre’ movilizamos el moco y lo desplazamos. Hay unos vecinos (células secretoras de moco) que se encargan de producir moco, y nosotros de barrerlo!…
manda narices!

Actuamos como unos tentáculos y batimos a una frecuencia de 10 a 20 veces/segundo y nuestra fuerza y dirección del barrido, siempre es hacia la faringe. Este movimiento rítmico ‘al son del tambor’ que hace fluir el moco para ser tragado y digerido o expulsado a través de la tos.

Hay una serie de factores que condicionan nuestro movimiento ciliar,y eso se asocia a un exceso o un mal drenaje del moco.

1.La temperatura. La frecuencia del batido ciliar disminuye por debajo de 18ºC y se paraliza por debajo de los 10ºC. El movimiento aumenta por encima de los 23ºC. Los vahos de agua caliente pueden activar la actividad ciliar y fluidificar el moco. Remedio: hacer vahos con agua y cebolla. O la siguiente fórmula expectorante (yemas de pino, espliego, gordolobo y eucalipto). Cuidado los sensibles a estas plantas!

2.Condicionamiento del aire. La actividad ciliar también se puede ver afectada por la sequedad o la humedad extrema. Consejo: no utilizar de forma indiscriminada humidificadores. Mirar de buscar un grado de humedad óptimo, entre 45 -55% (lo podemos medir con un higrómetro). Lo podemos corregir si es muy húmedo con una piedra de sal o deshumidificador. Si es muy seco, humidificamos con humidificador o vaso de agua en los radiadores.

3.Cambios en la viscosidad. Una mucosidad bronquial muy fluida, la actividad ciliar disminuye su eficacia de barrido. Una mucosidad muy viscosa hace un freno mecánico, que disminuye la actividad ciliar. Consejos: si la mucosidad es muy espesa, miraremos de hidratarnos, bebiendo muchos líquidos. Evitaremos aquellos alimentos que aumentan la viscosidad y la producción de moco…reducir el consumos de lácteos y derivados durante unos días!

4.Los gases inhalados. El humo del tabaco o la polución atmosférica puede tener también una acción estática en la actividad ciliar. Recomendaciones: estar en un entorno vivificado y respirar aire libre. Favorecer la actividad física en un entorno abierto y saludable.

5.Infecciones víricas. Será difícil evitarlas en alguna edades. Algunas infecciones virales pueden influir en el movimiento ciliar. La guardería en edades muy tempranas expone prematuramente a infecciones víricas. Favorecer la crianza en casa o en entorno más reducido, conocéis las madres de días? Tener en cuenta estas opciones, sobretodo en aquellos niños más sensibles.

El moco es una barrera física. Su viscosidad que puede cambiar con el grado de hidratación i el contenido en mucina, ésta se encarga de regular el pH de la mucosa. Cambios en el Ph pueden favorecer las infecciones de algunas bacterias propias de la flora.
Os voy a dar la receta, de cómo hacer un buen
moco
Ingredientes:
95% de agua. El moco es un reservorio del agua corporal. Una persona deshidratada tendría una mucosa respiratoria más sensible
3% de elementos orgánicos. Formado principalmente por:
(1) Mucina. La cantidad de mucina determinará la viscosidad. Mocos muy enganchosos y espesos, tienen mayor cantidad de mucina
(2) Albúmina. Es una proteína, y ésta aumenta en los procesos inflamatorios de la mucosa nasal
(3) Immunoglobulinas A i E. Son anticuerpos que ejercen una acción protectora, como primera barrera de defensa, de algunas infecciones
(4) Aminoácidos. Lisina, histidina, arginina, glicina…chiquitina dime por qué!
Las proteínas del moco nasal siguen una variación circadiana, y en la noche se puede producir 4 veces más moco!!!! Ojo que no es poco!!!!
2% de iones y minerales. La composición iónica es similar a las lágrimas. Sodio, potasio y cloro principalmente.

Algunas recomendaciones:
(1) Dejar los lavados nasales con suero y agua de mar, solo cuando la mucosidad sea nasal, molesta y limitante. No permite dormir, mamar o comer y realmente es molesta! No hace falta hacerlo como rutina
(2) No hace falta que el lavado nasal se haga con mucha presión, con jeringuilla. Simplemente buscamos hidratar el moco, diluir la mucina, hacerlo menos viscosa y que pueda ser expulsado. Lo sacará por la nariz, se lo tragará, o lo vomitará!…todo correcto! Podemos estirar al niño, poniendo de lado, y le ponemos el suero en el orificio de superior. En los niños propenso a otitis, haremos los lavados nasales sentados
(3) La tos productiva, es un mecanismo de defensa, para movilizar el moco y poderlo expulsar
(4) Evitar aspiradores nasales. Si la mucosidad es bronquial no sirve, aumenta el riesgo de otitis y aspirar intensamente y frecuentemente, deshidrata la mucosa y esta se protege, provocando un efecto revote y produciéndose más mucosidad
(5) Los vahos con agua caliente y cebolla ayudan. El vapor de agua caliente ayuda a hidratar el moco y los aminoácidos azufrados de la cebolla ayudan a fluidificarlo
(6) Podemos también preparar una fórmula de plantas de acción expectorante, para hacer vahos. Yemas de pino, eucalipto, espliego y gordo lobo. Se puede tener una resistencia o fogón eléctrico, y dejar los vahos toda la noche. Con mucho cuidado!
(7) Beber mucho líquido para favorecer la hidratación y reducir la viscosidad. Agua principalmente. Una posible infusión para beber, con acción antiséptica, expectorante y protectora de la mucosa sería…tomillo/llantén/malva/gordo lobo
(8) Grado óptimo de humedad. 45 a 55%
(9) Incorporar el colchón 35 o 40º