6 Febrer 2013

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Preparándonos para la llegada de la primavera

A 6 de febrero en el calendario gregoriano estamos en pleno invierno, mientras que en el calendario chino faltan 4 días para empezar el año nuevo, con quien se iniciarán su primavera. ¿En qué se diferencia de la “nuestra”?

Los chinos catalogan las estaciones en función de las energías de los 5 elementos. El año chino comienza cuando empieza la energía de la primavera, que se corresponde con un aumento de la energía del elemento madera. Aunque en nuestra cultura ahora mismo es pleno invierno, podemos entender a nuestros vecinos orientales si observamos el exterior: los primeros brotes del almendro ya han llegado y el viento está soplando fuerte en los últimos días. Todo son señales de la energía del hígado y la vesícula biliar, el viento, la primavera… y si observamos más, también se pueden notar sus manifestaciones en nuestros cuerpos.

El hígado lo podemos sobrecargar mediante una alimentación donde predominen las toxinas o por acumulación de tensión emocional… ¡y también por las dos a la vez!

Si para cuando se agita el viento tenemos el hígado cargado de toxinas, es fácil que tengamos síntomas de fuego de hígado como pueden ser las explosiones de irritabilidad, dolores de cabeza, o tensión en las zonas corporales donde influye el hígado y la vesícula biliar.

Todavía hace frío y no es el momento idóneo para las depuraciones hepáticas anuales, pero podemos empezar a facilitarle el trabajo a nuestros órganos alimentándonos de manera no tóxica e incrementando la ingesta de las frutas y verduras que nos da la tierra en esta temporada:

– Frutas de sabor ácido  (naranja, pomelo, mandarina…)
– Verduras de hoja verde (acelga, espinacas, achicoria)
– Caldos tonificantes, remineralizantes y depurativos que incluyan el apio, col o repollo
– Verduras amargas como el cardo o las alcachofas tienen efectos beneficiosos para el hígado.

Mantener el hígado relajado es un ejercicio que nos acerca a la salud física y mental y además es un paso más para combatir la alergia estacional. ¡Aún estás a tiempo!