20 Noviembre 2018

Para José Herrero

Los Buenos Tratos en la infancia

¿Recordáis la película de Amélie?, su título original era, Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, ¿Cómo podríamos definir la personalidad de este entrañable personaje? …en una palabra, somiatruites, soñadora, visionaria y fácilmente ilusionante con cosas extrañas o imposibles.

¿Recordáis sus padres? La madre, maniática y compulsiva con el orden y la educación, no soporta que la toquen. El padre, un ex-militar y médico, es igualmente maniático con el orden, y hoy en día le diagnosticarían de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). El padre sólo se acerca y toca a su hija para hacerle la exploración médica, ¡cuando eso pasa! A Amélie se le salta el corazón y la late a mil por sentir la presencia de su padre tan cerca y que este la toque. Pero su padre no ve, ¡ciego por su obsesión! y cree que esa taquicardia es derivada de un problema cardiaco, lo que aumenta la protección y el aislamiento de su hija.

Todo empeora cuando muere la madre de Amélie de un accidente y se agudiza en el padre su obsesión y depresión. Amélie se siente sola y triste viendo pasar el mundo por la ventana de su habitación, hasta que un día decide salir y marchar a París! ¿Recibió Amélie Buenos Tratos en la infancia?

Con Buenos Tratos nos referimos a ofrecer aquellos elementos imprescindibles para un desarrollo sano de la personalidad infantil, proporcionado en este caso, por el mundo adulto (J.Barudy). Nos referimos al afecto, respeto, cariño, cuidados, estimulación, protección, educación, socialización y recursos resilientes.

Hablamos también de una buena ecología uterina, de una satisfacción y autoregulación en las necesidades básicas iniciales (alimento, succión, sueño, …), un afecto demostrado con miradas, caricias, canciones, palabras y brazos. Un estímulo en el libre movimiento y en el desarrollo psicomotor. Y una crianza y educación modulada por límites necesarios y con recursos para sostener y acompañar la frustración.

Los Buenos Tratos Infantiles permiten la configuración sana y funcional del cerebro y de la mente porque facilitan la liberación de hormonas neuro-tróficas, que a su vez estimulan redes neuronales que favorecen el desarrollo sano emocional, relacional, afectivo, motor, cognitivo y moral. Lo que permite el desarrollo de una personalidad capaz de responder a la empatía, a la solidaridad y a los desafíos del desarrollo de su persona y de su vida (J.Barudy).

El Bienestar Infantil requiere de los recursos comunitarios necesarios para frenar los contextos adversos de desprotección en la infancia, y de las competencias de padres y educadores, en cubrir las necesidades básicas infantiles (J.Barudy).

Amélie tuvo una infancia con los cuidados básicos y educación, pero carente de muestras afectivas, contacto físico o mirada apreciativa. Aun así, encuentra la forma de salir de su contexto desfavorecedor para buscar una nueva vida en París. Ocurren dos hechos fortuitos que cambian su vida, la muerte de Lady Di y el descubrimiento en su baño de una caja que contiene juguetes, fotografías y cromos que un niño escondió cuarenta años atrás. Una vez hace la devolución a su dueño de su caja, nota su positiva reacción. Y Amélie siente un propósito para su vida, que es lograr que los que están a su alrededor se sientan felices.

La trama de la película nos lleva a que ese propósito de hacer feliz a los demás es difícil si ella no se siente también feliz. La ayuda un hombre mayor, que vive encerrado en su piso, y que tiene la enfermedad de huesos de cristal, pero que le ofrece el soporte afectivo necesario para promover un cambio en ella.

Con esa ayuda y esfuerzo consigue hacer frente a sus fantasmas, que le impedían acercarse con seguridad y serenidad a la persona deseada. Este cambio, nace de la resiliencia y de la creencia en la posibilidad. La resiliencia es hacer frente a la adversidad y desafíos, generando cualidades mentales, afectivas, relacionales, cognitivas y conductuales, suele ser el resultado de los buenos tratos familiares y sociales (J.Barudy).

Las competencias de padres, madres, educadoras y educadores deberían facilitar en los niños y niñas:

  • La capacidad de escoger metas y proyectos vitales adecuados
  • Resolver los problemas habituales y normales de la vida
  • Soportar el esfuerzo y recuperarse de los fracasos. Ejercitar el músculo de la resiliencia
  • Valorar las cosas adecuadamente y disfrutar de las cosas buenas. Aprender a fluir con las actividades que nos dan sentido
  • Generar lazos afectivos cordiales con los demás
  • Aprender a conocerse

(J.A Marina)

Nos pueden ayudar los siguientes recursos:

  • Padres y educadores como modelos, y educando con el ejemplo
  • Uso del Buen Trato, evitar y combatir el abuso de poder y el maltrato infantil. Permitir el desarrollo, de la empatía, la solidaridad, el cuidado,…
  • Cambio de creencias y de sentimientos inadecuados o de limitación. Favorecer un carácter animoso
  • Ayudar a razonar y crear pensamientos creativos, para generar recursos resolutivos
  • Persistir en el hábito. El hábito puede ayudar a sostener los puntos anteriores
  • Eliminar obstáculos. Aquellos que impidan los puntos anteriores