2 Julio 2019

Para Carles Ametller

Disfunción craneomandibular

Que levante la mano quien no apriete los dientes, ya sea todo el día o solo por la noche…

Los odontólogos constatan en sus consultas que solo una pequeña parte de la población levantará la mano.

Por todo el mundo es conocido que la sociedad actual nos empuja a llevar un ritmo de vida acelerado. Algunos afirman que el estrés y/o ansiedad que esto genera es la plaga de nuestra época actual. Bien cierto es que el hecho de estar sometido a estrés de forma prolongada altera nuestros mecanismos fisiológicos a muchos niveles y puede generar o facilitar la aparición de diferentes procesos patológicos. Uno de muy común es el Dolor Oro Facial, producido principalmente por la Disfunción Temporo Mandibular.

El Dolor Oro Facial comprende todos los dolores de esta región y también dolores irradiados, es decir, que tienen origen en esta región y que llegan más allá: al resto del cráneo, al cuello, a la nuca o incluso hacia la línea de los hombros. Este fenómeno se debe a la complejidad anatómica y fisiológica que nos encontramos en esta zona, donde las diferentes estructuras se interrelacionan e interactúan de una forma notable.

Todas estas disfunciones pueden tener diferentes orígenes. Los más importantes, como ya anticipavem, los encontramos en el campo psicosomático y emocional, en forma de estrés y de ansiedad, pero también pueden ser traumatismos de diferente tipo, ya en edades tempranas, incluso en el momento del parto, o en edad adulta. Otras causas pueden ser infecciones, cambios hormonales, cambios articulares degenerativos, iatrogenia, problemas de oclusión…

En el caso concreto de la Disfunción Temporo Mandibular, el alcance del fenómeno es el de la región de la articulación entre la mandíbula y el cráneo (concretamente al hueso temporal) y los músculos de la masticación y los tejidos anejos.

Esta Disfunción Temporo Mandibular afecta a un 6-12% de la población, en una proporción favorable a las mujeres 4:1 respecto a los hombres. A menudo tiene origen en el Bruxismo, el nombre técnico que denomina el hecho de apretar los dientes o de hacerlas rechinar frotándolas entre ellas, durante la vigilia y/o el sueño.

¿Cómo podemos comprobar que nos encontramos ante un caso de la Disfunción Temporo Mandibular? Para saber identificarla solo hay que preguntarse:

– ¿Tengo ruidos articulares y/o dolor a la mandíbula cuando como o cuando abro y cierro la boca?
– ¿Tengo dificultades para abrir o cerrar la boca?
– ¿Tengo dolores de cabeza?
– ¿Tengo dolor en la boca de más de tres meses de evolución?

Si alguna de las respuestas es afirmativa, habría que pensar en hacerse una valoración por parte de un profesional competente. La complejidad de interrelaciones que se producen en esta localización, por otro lado tan importante para el buen funcionamiento del resto del cuerpo, hace que sea especialmente importante regular sus alteraciones y, antes, hay que hacer un buen diagnóstico.

En el Dolor Oro Facial, hará falta la valoración exhaustiva por parte de la Odontología que confirmará o descartará que sea un problema dental, articular, muscular, vascular… y propondrá su solución con la técnica más adecuada. En Cos lo haremos siguiendo los criterios de nuestra Odontología integrativa, preventiva y conservadora.

La Osteopatía se encargará de estudiar funcionalmente las tensiones y movilidad de las diferentes partes de la región: cráneo-mandíbula, tensiones linguales, de raquis cervical y de la región del cinturón escapular y de primeras costillas, y las intentará resolver con su abanico de técnicas. Posiblemente se propongan ejercicios de autotratamiento, para ampliar el efecto del trabajo osteopatico. Otro posible abordaje de la Osteopatía puede ser lo paliativo, sobre todo cuando la persona a tratar está utilizando alguna ortodoncia para corregir su equilibrio bucal o cuando ya hay un daño estructural irreparable. Hay que anotar que las ortodoncias, si bien necesarias en algunos casos, pueden producir diferentes niveles de tensión en la boca en particular pero también en el resto del cráneo y cervicales, por las ya mencionadas interrelaciones. En este caso el objetivo será reducir este efecto secundario mientras dure el proceso.

La Terapia Neural puede ser importante para resolver alteraciones del sistema nervioso que puedan ser el desencadenante del dolor y de la Disfunción. En este caso concreto, el tratamiento suele ser muy local, a diferencia de otras alteraciones donde la Terapia Neural suele aplicarse en una área más extensa y no necesariamente cerca del síntoma. También se puede utilizar teniendo en cuenta su efecto miorelajante.

No se puede obviar el trabajo Psicoterapéutico para ayudar a la persona a corregir y/o regular sus niveles de ansiedad y estrés. Según el caso, se requerirá una intervención puntual o una de más prolongada en el tiempo.

Otras técnicas que pueden ser muy útiles y efectivas en el tratamiento del Dolor Oro Facial sueño la Medicina Tradicional China (sobre todo con la Acupuntura) o la Reflexología Podal.
La Medicina Integrativa es la mejor solución: el hecho de determinar adecuadamente cuál es el motivo de la Disfunción Cráneo Mandibular de cada caso y saber las indicaciones de cada terapia es, a parte de la posterior coordinación de los diferentes profesionales de la salud que intervengan, la clave para seguir el mejor Plan Terapéutico y asegurarse el mejor resultado posible.