30 Noviembre 2017

Para Orit Kruglanski

Método Bates. La solución natural a los problemas de vista

El aumento de problemas visuales en las últimas décadas nos trae buenas noticias – la pérdida de la vista no es una simple cuestión de genética; algo estamos haciendo para ver peor. Son buenas noticias porque quiere decir que en nuestras manos está dejar de hacerlo.

El cambio de hábitos está en la base del método Bates de reeducación visual.

Dr. Bates era un oftalmólogo norteamericano que dedicó su vida a la investigación de las causas de los problemas visuales. Insatisfecho con la corrección mecánica mediante gafas, buscó la manera de curar los ojos de su problema visual. Examinó miles de personas con y sin problemas visuales, y llegó a la conclusión que había una diferencia en hábitos entre las personas que veían bien, y las que tenían problemas de visión. Enseño los buenos hábitos de visión a personas con problemas visuales, y ellas recuperaban la vista.

Los buenos hábitos de la visión son simples y casi evidentes.

El primero, y más importante, es la relajación. Muchas personas se dan cuenta que cuando están relajadas, ven mejor. Los ojos, como cualquier otra parte del cuerpo, funcionan mejor cuando están relajados. Un problema visual nos indica una tensión crónica en los ojos.

Parpadea a menudo; descansa los ojos cerrandolos en la oscuridad total; mira a lo lejos; respira; estas cosas relajan la vista, y la mejora se nota enseguida.

El segundo hábito es el movimiento. Los ojos están hechos para estar en movimiento constante. Mirar un detalle y luego otro, mirar algo cerca y luego lejos. Nunca fijes la mirada, intenta tenerla siempre bailando, curiosa. Relaja el cuello, acompaña con la cabeza el movimiento de los ojos.

El tercer hábito es el uso correcto de la visión central y la visión periférica. La visión central es muy precisa, la periférica es muy amplia. Pon tu atención en el detalle más pequeño, date cuenta que incluso mirando una letra pequeña, puedes mirar su parte de arriba o el de abajo (precisión central). Alrededor del detalle, se despliega la periferia en todas las direcciones (amplitud periférica). Tenemos una tendencia a mirar un objeto – por ejemplo un teléfono – todo a la vez, y en cambio ignorar todo lo que está fuera de esta pantalla. En este caso estamos pidiendo amplitud a la visión central, y ignorando gran parte de la periferia.

Dr. Bates nos enseñó que la vuelta al los buenos hábitos de visión mejora la vista, y también proporciona bienestar al cuerpo y a la mente. Como cualquier cambio de hábitos, es un proceso (y no un milagro instantáneo), cuyos beneficios son muchos y duraderos.