5 Marzo 2020

Para Leonor Palmero

Preparación física en el embarazo. ¿Por qué tengo que prepararme?

El motivo de esta entrada es explicaros en qué consiste un grupo de preparación física o gimnasia durante el embarazo y por qué es importante.

Ante esta propuesta, quizá surjan algunas preguntas:

Como por ejemplo: ¿por qué me tengo que “preparar”?, ¿qué quiere decir, preparación física para el embarazo?, ¿por qué existen los grupos específicos?, ¿una embarazada ha de realizar una actividad física específica, en lugar de continuar con sus actividades previas?, si nuestro cuerpo funciona solo y no podemos voluntariamente ayudar a que un bebé se desarrolle… ¿no tenemos el cuerpo ya diseñado para eso?, etc.

O, por otro lado: ¿”aguantaré” el proceso?, ¿qué ejercicios no puedo hacer, si estoy embarazada?, ¿qué otras cosas he de evitar?, ¿qué tengo que hacer para prepararme para mi parto?, ¿puedo levantar pesos?, ¿es posible que con el tamaño de mi pelvis y mi cuerpo pueda aumentar y adaptarse tanto como para poder crecer y tener un parto vaginal?, etc.

Es fundamental prepararse para el parto, pero donde no debería de haber dudas es cuando aparecen síntomas que puedan ser comunes durante el proceso fisiológico del embarazo (y después del parto y el postparto), pero que no se tienen que normalizar ni aceptar como condición, como por ejemplo: pérdidas de orina, dolores músculo-esqueléticos (de espalda, caderas, costillas, pelvis…), pesadez y retención de líquidos en las piernas, sensación de pesadez en el suelo pélvico, cambios en la calidad de las relaciones sexuales, hemorroides, dolor defecatorio y estreñimiento, etc. Cualquiera de estos síntomas nos alerta de que existe una disfunción que se puede valorar y tratar de manera individual (a través de la fisioterapia de suelo pélvico).

Entendemos que el embarazo y el parto son procesos fisiológicos del cuerpo que, como todos, están influenciados por el contexto biológico y social de cada persona que los vive. Preparar nuestro cuerpo físicamente durante el embarazo no significa que no estemos ya de entrada preparadas, sino que trabajamos para que las partes de nuestro cuerpo que se han de modificar y adaptar, funcionen de la mejor manera posible para facilitar que tanto el propio embarazo, como el parto y el postparto, se den de la forma más fisiológica, con auto-conocimiento del funcionamiento de nuestro cuerpo, minimizando el dolor y posibles lesiones.

Cómo funciona una clase de preparación al parto

Primero de todo, recibimos a la usuaria embarazada y le entregamos el consentimiento informado para que lo pueda leer, preguntar si existen dudas o darnos de entrada alguna información, médica o no, relevante para la actividad, y pueda estar conforme con el trabajo a realizar.

Después, le invitamos a que se ponga cómoda (¡ropa de deporte!), se descalce y pase a la sala de la luz de Cos.

El grupo está dirigido por una fisioterapeuta, especializada en suelo pélvico.

Destinamos los primeros minutos a presentarnos y a realizar unas preguntas que nos permitan conocernos: nombre de la madre y del/la acompañante si lo/la tiene, nombre del bebé si lo tiene pensado, semana de gestación en la que se encuentra (importante: empezar pasado el primer trimestre), fecha prevista de parto, si es el primer embarazo, si ha sido buscado, cómo le gustaría que fuera su parto, objetivo individual y si existe alguna demanda o sintomatología (de las nombradas anteriormente, u otra…), antecedente médico o medicación que esté tomando. Es importante entender y dar confianza en que estas preguntas previas están destinadas a conocer el contexto que envuelve y que da individualidad a cada usuaria y su gestación.

Entendemos que, aunque cada embarazo sea único y cada una lo viva de una manera, la mayoría de usuarias embarazadas comparten proceso y demanda y, por eso, el grupo es abierto, para que cada una pueda incorporarse en el momento en que lo necesite, tenga opción y se decida. Por eso se entiende que si llega una usuaria nueva, estos primeros minutos los pueda compartir y presentarse con el resto del grupo.

Una vez hechas las presentaciones, empezamos a movernos.

La secuencia tipo de la sesión es:

  • Calentamiento: ponemos en funcionamiento la función cardiovascular, respiración, y movilidad articular.
  • Toma de conciencia de nuestro cuerpo y postura:concienciamos y ayudamos a nuestro cuerpo a adaptarse de la manera más óptima posible al aumento de peso y volumen en nuestro abdomen y la carga sobre músculos y articulaciones (sobre todo columna, tórax, pelvis, suelo pélvico, caderas…).
  • Trabajo derespiración: para equilibrar la presión entre los espacios de tórax, abdomen y pelvis conforme el útero aumenta de tamaño y el resto de vísceras se adaptan. Combinamos la respiración con los movimientos corporales, ejercicios y actividades del día a día, y por supuesto el momento del parto. Y trabajamos todos los volúmenes del tórax para encontrar la mejor función del diafragma (músculo de la respiración e importante en el bombeo y sistema circulatorio).
  • Trabajo del suelo pélvico y el abdomen:ejercicios adaptados de transverso abdominal (evitando el aumento de la diastasis de rectos y reduciendo la presión sobre la pelvis), y ejercicios específicos para equilibrar el tono del suelo pélvico (kegel de diferentes maneras, relajación…).
  • Ejercicios de tonificación y fuerza global adaptados: columna, glúteos, piernas…, entendiendo que la musculatura ha de sostener los cambios corporales comentados a nivel de todo el cuerpo.
  • Incidir en la movilidad de las articulaciones y estiramientos globales: para liberar tensiones musculares (causa o consecuencia de cambios y adaptaciones en la postura), facilitar cambios posturales y movimiento durante el parto (que se relacionan con menor intervención médica, y también previenen del dolor y disfunciones abdominales y del suelo pélvico).
  • Además de todo lo comentado, nos beneficiaremos de todo lo que implica hacer actividad física durante el embarazo a nivel general: gestión del estrés, autoconocimiento y aumento del bienestar y la salud general (como en cualquier persona aunque no esté embarazada) y, específicamente durante el embarazo, ayuda en el control del aumento de peso, y la prevención de diabetes gestacional e hipertensión.

Para acabar, podemos concluir con esta frase: “Comprender que el parto es un proceso involuntario que pone en juego estructuras arcaicas, primitivas y mamíferas del cerebro, nos lleva a rechazar la idea preconcebida de que la mujer puede aprender a dar a luz: no se puede ayudar a un proceso involuntario, solo se puede procurar no perturbarlo demasiado (Michel Odent).

Es decir, el objetivo de la preparación física durante el embarazo, parto y recuperación postparto, es conocer cómo funciona y cómo ha de funcionar nuestro cuerpo, para facilitar y conseguir el mejor funcionamiento y de la manera más fisiológica posible del mismo, previniendo disfunciones, escuchando, respetando y potenciando sus necesidades, tiempos y capacidades.

Ahora sí, os invito a todas a que vengáis al grupo los miércoles a las 18 h.
Y a que, ante cualquier otra duda o demanda de información, escríbenos o llámanos al 931 650 770.