9 Junio 2016

Para Eva Llach

Terapia Neural. ¿Cómo trabaja?

La Terapia Neural es una terapia que nace a mediados de siglo XX, en Alemania. Utiliza el efecto restaurador de un anestésico local diluido (procaína, la mayoría de las veces) para que el cuerpo se reorganice y encuentre el equilibrio perdido en un momento dado.

Es una terapia que trata el individuo íntegramente. Nuestra psique (mente), nuestro cuerpo (neuro-*inmuno-endocrino) y nuestra alma (emociones) están conectados tanto físicamente como energéticamente.

A lo largo de nuestra vida pasamos por procesos (físicos y/o psíquicos) que somos capaces de curar pero no siempre de SANAR, lo cual hace que quede una memoria del proceso vivido. Esta memoria que queda es lo que denominamos campo interferente.

La Terapia Neural, a través de la inyección de procaína en nuestro sistema nervioso, especialmente el sistema nervioso vegetativo (piel), provoca una serie de reacciones que sanan y restablecen la normalidad del organismo. Además es una terapia inocua puesto que nuestro metabolismo posee unas enzimas que transforman la procaína en una vitamina (PABA) antioxidante y regenerativa, a los pocos minutos de ser inyectada. Es por eso que se utiliza en embarazadas y bebés.

Como que trata el ser de forma integral a través del sistema nervioso vegetativo, es una terapia ideal para aplicar en cualquier síntoma, ya sea digestivo, respiratorio, osteo-muscular, urológico, ginecológico, inmunológico, etc.

Os explicaré un caso porque podáis entender mejor en que consiste la Terapia Neural

Vino a la consulta una mujer de 45 años por incontinencia urinaria desde el parto (a los 35 años). Me explica que después de más de 12 horas de intentar un parto vaginal tuvieron que practicar una cesárea de urgencia y esto la frustró mucho. Durante un tiempo hizo fisiología del suelo pelviano, y los síntomas mejoraron mucho, pero seguía presentando incontinencia, sobre todo con el esfuerzo.

Como antecedentes personales solo destacaba unas digestiones pesadas y lentas desde hacía años y una operación de menisco a los 20 años.

En la primera visita hice Terapia Neural a la cicatriz de la cesárea y al plexo pélvico (Sistema Nervioso Vegetativo que regula la zona urogenital). La paciente viene a la siguiente visita (1 mes después) y comenta que ha habido una clara mejoría durante 2 semanas, pero estas dos últimas ha vuelto a reaparecer la sintomatología, aunque la refiere mucho más leve. En esta segunda visita, vuelvo a infiltrar la cicatriz y el plexo pélvico , y además inyecto procaïna a la cicatriz de la rodilla (de la cirugía de menisco). A la siguiente visita (un mes y medio después) me comenta que se encuentra perfecta, que han desaparecido todos los síntomas. Le digo, por lo tanto que no hace falta que vuelva. Ha pasado un año y la paciente sigue asintomática.

En este caso el síntoma es la incontinencia de orina y las posibles zonas que detecto como irritadas (curadas, no sanadas) son la cicatriz de la cesárea, el sistema nervioso que regula la zona urogenital (después de un parto muy largo y una frustración por no conseguirlo) y la cicatriz de la operación de menisco.

Así vemos, como después de infiltrar con procaína estas zonas, se reequilibra el organismo, de tal manera, que desaparece la sintomatología (incontinencia).